Por Carlos Ordóñez Iglesias
Cuidamos nuestro corazón, nuestros dientes, nuestra alimentación y realizamos estudios médicos cuando algo no parece estar bien. Sin embargo, muchas veces olvidamos atender uno de los aspectos más importantes de nuestra vida: nuestra salud mental y emocional.
Vivimos con estrés constante, preocupaciones económicas, exigencias laborales, conflictos familiares y responsabilidades que parecen no terminar nunca.
Aprendemos a seguir adelante, a cumplir con nuestras obligaciones y a aparentar que todo está bien, incluso cuando por dentro nos sentimos agotados, ansiosos, confundidos o emocionalmente sobrepasados.
En mi actividad profesional, con frecuencia escucho frases como:
➢ «Yo puedo solo»
➢ «No quiero preocupar a mi familia»
➢ «Ya se me va a pasar»
➢ «No estoy tan mal como para ir a terapia»
La realidad es que muchas personas pasan meses o incluso años intentando sobrellevar situaciones que afectan profundamente su bienestar emocional. Cuando finalmente buscan ayuda, descubren que no era necesario cargar con todo ese peso en soledad.
Como psicólogo, es necesario tener metas claras para ayudar a las personas en su día a día y contar con experiencia en psicología clínica, neuropsicología y evaluación psicológica.
De manera que el trabajo consista en acompañar a las personas para que comprendan mejor lo que están viviendo, desarrollen herramientas para afrontar sus dificultades y recuperen el equilibrio emocional que necesitan para vivir con mayor bienestar. Personalmente, creo firmemente en que detrás de cada síntoma existe una historia que merece ser escuchada.
❖ La ansiedad: no siempre se presenta como una crisis evidente. A veces aparece como insomnio, irritabilidad, tensión muscular, preocupaciones constantes o una sensación permanente de estar en alerta.
❖ La depresión: no siempre significa llorar todos los días. En ocasiones se manifiesta como cansancio, pérdida de motivación, falta de energía o la sensación de que nada resulta suficiente.
❖ El estrés: puede convertirse en dolores físicos, problemas gastrointestinales, dificultades de concentración o agotamiento emocional.
Por eso, es que el enfoque de trabajo debe buscar comprender a la persona de manera integral, considerando la interacción entre las emociones, el funcionamiento cerebral, la salud física, las relaciones familiares y el entorno en el que vive
Desde la neuropsicología, también es posible comprender funciones como la memoria, la atención, la regulación emocional y otros procesos cognitivos influyen en nuestra vida diaria. Esta visión permite realizar evaluaciones más completas y diseñar estrategias de intervención adaptadas a las necesidades específicas de cada persona.
Uno de los aspectos más importantes es el acompañamiento emocional durante los procesos de enfermedad: Cuando una persona recibe un diagnóstico médico, enfrenta una enfermedad crónica o atraviesa una situación de salud compleja, no solamente se ve afectado su cuerpo. También aparecen temores, incertidumbre, cambios en la dinámica familiar y emociones difíciles de manejar.
Muchas veces el paciente no es el único que necesita apoyo: Los familiares, las parejas, los hijos y los cuidadores suelen experimentar ansiedad, estrés, agotamiento emocional e incluso sentimientos de culpa o impotencia.
Contar con apoyo psicológico durante estos procesos puede marcar una diferencia significativa en la forma en que las personas enfrentan la enfermedad y se adaptan a los cambios que esta implica.
Buscar ayuda psicológica no significa que exista una debilidad. Significa reconocer que nuestra salud mental merece la misma atención y cuidado que nuestra salud física.
La terapia psicológica puede ayudarte si:
❖ Sientes ansiedad, estrés o preocupación constante.
❖ Experimentas tristeza o desmotivación frecuente.
❖ Te cuesta manejar tus emociones.
❖ Estás atravesando una enfermedad o un proceso médico complicado.
❖ Un familiar enfrenta una condición de salud que ha impactado a toda la familia.
❖ Presentan dificultades de atención, memoria o concentración.
❖ Te sientes emocionalmente agotado.
❖ Deseas fortalecer tu bienestar psicológico y mejorar tu calidad de vida.
El compromiso de un profesional deber ser el de ofrecer un espacio profesional, ético, humano y libre de juicios, donde puedas sentirte escuchado y acompañado en cada etapa de tu proceso.
Pedir ayuda puede ser difícil. Sin embargo, muchas veces una sola decisión puede convertirse en el primer paso hacia una vida con mayor tranquilidad, claridad y bienestar.
No tienes que enfrentar todo solo. Tu salud emocional también merece atención profesional.


