Por Enrique Fortunat D
- Espacio semanal en el que se opina con entonaditos rebuznos acerca de acontecimientos variopintos.
“Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol.» (Albert Camus, 1913-1960)
La próxima vez que nos saludemos ya habrá dado inicio la copa mundial de futbol que se celebrará en Canadá, Estados Unidos y México.
Por más que nos quieran vender la idea de que este mundial es nuestro, no es así. Nos tocó como el 10 por ciento, aunque por el desmother que hay en esta Ciudad de México parecería que todo será acá.
Entiendo que todo lo que se hace quedará para beneficio de la ciudad y que será muy bonito y que los pajarillos trinarán jubilosos de dicha, pero no más por preguntón ¿era necesario hacer todo a última hora? Porque en diez años a lo mejor, probablemente, llámenme optimista, se pudo planear que las obras se realizaran de manera escalonada y ordenadamente, en lugar del apabullante embate de todas juntas.
Mucho presumir que tenemos el mundial, pero en total, solamente se jugarán acá 13 de los 144 partidos del torneo: cinco partidos en el Estadio Azteca (sí, Azteca, no como quieren ponerle); cuatro en Monterrey y cuatro más en Guadalajara. Eso es lo que nos tocó y diríamos al estilo de Calderón de la Barca: México, de qué te puedes jactar o en qué tus glorias consisten, si unos fifianos te visten y los mismos te van a trasquilar. Porque resulta que tanto la FIFA como empresas consentidas no pagarán ni un inchi pesito de impuestos en nuestro país por venir a llenarse los bolsillos. Así se firmó en el convenio marco en 2015.
Habrá que ver la respuesta final de la gente, si bien podemos anticipar que habrán de celebrar en grande si es que la selección consigue triunfos en la justa. Aunque hay que decir que lo mismo harían y han hecho cuando el evento ha tenido lugar a miles de kilómetros de acá.
Pero este torneo ya no es lo que era, le robaron el alma.
La gente que realmente llena los estadios, los que pintan la casa con los colores del equipo, los que ahorran y sacrifican gustos para poder comprar la camiseta del club o de la selección, esa gente está fuera. El mundial no es para quienes aman este deporte sino para quienes pueden pagar un evento de lujo hecho para que asistir sea cuestión de estatus, de ver y dejarse ver; de predicar con el hecho de estar y gastar en el estadio, mostrar que la cartera es robusta y que es nice estar entre gente bien sin padecer la presencia de molestos pamboleros llegados de rascuaches códigos postales.
Todo dispuesto por un ente que no tiene inconveniente en genuflexionarse, empinarse y de ser necesario arrastrarse frente al anaranjado personaje que promueve la discordia, la guerra y apoya actos genocidas. Todo lo cual le parece lo suficientemente bien a dicha organización como para inventar un premio de la paz y dárselo por medio del miserable mercachifle del deporte que la encabeza.
Por cierto, por un lado, somos el “socio pobre” de ese arrejuntamiento tripartita balompédico que aloja el mundial, pero al mismo tiempo resulta que si el aficionado mexicano quiere seguir en todos sus partidos a su selección (fase de grupos) pues es quien tendrá que pagar más dinero por hacerlo, unos, 1,800 dólares. Con desprecio y cara de dinamita, así es como son vistos los aficionados de México por la organización mundialista. Lo cual no está de más que lo recuerden nuestros paisanos, por muy “whitexicans” que se sientan.
“Pues no veas el mundial” dirá alguien como amigable consejo o acre pulla. Pero pues fíjate que sí, que sí lo voy a ver, ¡faltaba más! A mí nadie me va a quitar mi dosis cuatrianual de frustrada esperanza y aumento de producción biliar al grito de ¡México, México, ra, ra, ra! Y retiemble en su centro la tierra al empezar a rodar el balón.
RAFAGUITA INFORMATIVA
- Publicó AMLO una carta de apoyo a Claudia Sheinbaum ante las actuales presiones de Estados Unidos. La misiva causó más escozor a políticos de acá que de allá. No se agachen tanto que se van de trompa.
- Los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación o sea la CNTE, a toda marcha bloquearon avenidas, sin pudor ninguno encueraron las efigies de jugadores de futbol en Reforma, con medieval ánimo se lanzaron a derribar las murallas (bueno, la barda) de alguna sede de la SEP. Ignoro si a los maestros les importa, aunque sea un tantito la opinión de la ciudadanía. Es posible que si expresaran con claridad sus demandas conseguirían simpatías. Pero hasta ahora las molestias, los destrozos y la cosecha de mentadas de madre es lo más visible de su protesta. Y no digo que no tengan razón en algo o en todo lo que piden, pero el asunto es que se termina hablando de los desmanes que hacen y no de las demandas que tienen. Una lástima.
- Que dice el secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos, Markwayne Mullin, que México ha cooperado mucho para combatir el crimen, tanto que están impresionados. También señaló que su país cree en la soberanía del nuestro y que la van a respetar. Eso dijo, pero el problema es si nosotros le creemos; aquí como en pocas ocasiones ajusta perfecto aquello de “espera lo mejor, pero prepárate para lo peor”.
- Los Angeles Times publicó que por sospechosas sospechas sospechosistas de ser bad hombres, el gobierno de Estados Unidos les retiró la visa a Alfonso Durazo Montaño y a Américo Villarreal, gobernadores en funciones de Sonora y Tamaulipas, respectivamente. Previsiblemente, ambos salieron a desmentir lo dicho por el diario estadounidense y exigieron pruebas de sus dichos. A ver qué pasa.
- A pesar de quienes anuncian (o desean, ya no sabe uno) la debacle económica, en mayo se alcanzó cifra récord en la venta de autos nuevos en el país. Se han vendido 627,609 unidades en lo que va de este 2026.
- Hablando de automóviles, resulta que Tom Tom Trafic publicó la lista de las ciudades con mayor tráfico del mundo. En el quinto lugar está Londres, (Inglaterra); en el cuarto, Lodz (Polonia); en el tercero, Dublín (Irlanda); en el segundo, Bengaluru (India) y, cómo de que no, en primer lugar, la Ciudad de México. Hay que mejorar el transporte público (que se está haciendo) y continuar fomentando el uso de la bici, no hay de otra.
LA MISCELÁNEA
El 5 de junio de 1878 nació en Chihuahua, quien en vida llevó el nombre de José Doroteo Arango Arámbula y al que se recuerda como Pancho Villa. Héroe para unos, villano para otros. Figura imprescindible de la Revolución Mexicana. Dato curioso: no ingería alcohol y su bebida favorita era la malteada de fresa.
Este 5 de junio se cumplen 800 años de que Enrique Borwin II, príncipe de Mecklemburgo, agarró y se murió. No sé quién era ni qué hizo, pero salió el dato en Wikipedia y se los comparto pa’ que vean que soy cuate.
El 6 de junio de 1808, José Bonaparte (hermano de Napoleón, o sea napobrother), resulta proclamado rey de España, en Bayona. A pesar de ser abstemio, el pueblo le adjudicó el mote de “Pepe Botella”. Es probable que algún antepasado de un servidor anduviera de cábula por allá en esas fechas.
Rueda, rebota y gira el balón en calles, potreros y canchas deportivas donde se disputa la final de la copa del mundo cada vez que dos bandos de pequeños se enfrentan. La sonrisa en sus caras es el premio verdadero para quien entiende de qué trata el juego. Sonríe con ellos.
Paz
En esta columna prescindimos de la inteligencia artificial a favor del aturdimiento natural para su elaboración.


