Aires Mexiquenes

Por Luis De León

  • Elecciones anticipadas, tema cantado
  • ISSEMyM, a la deriva
  • Rellenos sanitarios, bomba a punto de estallar

En medio de la fuerte ola de calor que está haciendo sufrir a los MEXIQUENSES y las fuertes lluvias vespertinas, nomás no vemos llegar una semana tranquila, aunque con los anuncios de la Secretaría de Educación Pública para recortar el calendario escolar, tal vez tengamos mejor suerte a finales de este mes con los climas, pero de mientras vaya que estamos padeciendo los cambios climáticos y las refriegas políticas a todo lo que da.

Y es que esta semana, los AIRES MEXIQUENSES soplaron con singular alegría para los actores políticos de nuestra entidad, pues como lo habíamos advertido desde hace algunas semanas, el presidente del Poder Legislativo del estado hizo oficial el anuncio de que el proceso electoral empezará desde septiembre próximo, una vez que pase el tercer informe de la gobernadora, y no en enero como se tenía planeado desde un principio.

Lastimosamente, los tiempos electorales se adelantaron desde hace varias semanas y no esperaron a la legitimidad de ninguna autoridad, e inclusive hubo quienes comenzaron a realizar actos simulados de “atención social” cuando a todas luces se trata de posicionamiento político y más aprovechando las fechas del Día del Niño y de la Madre y la próxima semana a festejar a los maestros con eventos políticos disfrazados de sociales.

El presidente del Congreso estableció que para dar tiempo a las autoridades electorales a preparar de manera adecuada la implementación de las reformas propuestas por la Presidente se decidió que el Edomex sea la entidad piloto para cambiar la integración de los 125 ayuntamientos MEXIQUENSES y a partir de estos comicios reducir el número de regidores y síndicos en función del tamaño de la población registrada por el INEGI.

En teoría los regidores deben ser representantes de un segmento de la población y coadyuvar a la gobernabilidad y participación vecinal, en función de las comunidades que los postularon, además de servir de intermediarios y gestores ante las autoridades, mientras los síndicos se encargan de vigilar las finanzas y representar jurídicamente a los ayuntamientos. Siendo así, explicado de una manera simplista, esta propuesta funcionará tal vez en los municipios con poca población como en el sur o en el norponiente del estado, pero en el área metropolitana en donde el número de habitantes es monstruoso será bastante complicado.

Basta con ver el caso de Ecatepec, el municipio más habitado del país, para determinar si vale la pena reducir el número de regidores y síndicos. Lo malo de todo este es que es una reforma ya aprobada y que se pondrá en marcha en los próximos meses, aunque aun no se determina si se empatan con la elección de jueces y magistrados, que de hacerse, el caos reinará en el primer domingo de junio del próximo año. Al tiempo.

AIRES SANITARIOS

Desde hace al menos un mes el Instituto de Salud del Estado de México y sus Municipios (ISSEMyM) está en terapia intensiva con alto riesgo de colapsar -aún más- por los problemas administrativos que enfrente y que a fin de cuentas repercute en el usuario, que en este caso son todos los miles de trabajadores del sector público estatal.

Y desde que su director renunció por todos los problemas financieros que padece, no de ahora sino de al menos una o dos décadas, las cosas se han puesto peor, por ejemplo, en el caso de las cirugías programadas desde hace meses, mismas que han sido postergadas una y otra vez por falta de insumos y hasta de material de curación. Administrativamente, tiene un desastre, agravado por el incorrecto manejo de su deuda que ha rebasado por mucho los ingresos anuales.

El instituto se mantiene principalmente por las aportaciones que realizan los trabajadores, el presupuesto que se le asigna por parte del gobierno del estado y otras actividades menores, pero lo fuerte son las participaciones que entregan los ayuntamientos de las cuotas retenidas a los trabajadores, pero parece que el tema se ha convertido en una bola de nieve que no tarda en chocar con su realidad.

Los ayuntamientos tienen la obligación de entregar las retenciones de los trabajadores para que el ISSEMyM funcione correctamente, sin embargo, hay gobiernos que deben más que su propio presupuesto porque dejaron de hace aportaciones o por lo que se les ocurra, el caso es que más del 60% de los gobiernos deben sus cuotas, y no se les ve para cuando puedan sanear sus adeudos. Hay quienes afirman que el gobierno estatal está buscando un esquema para incorporarlo al sistema de salud federal y así lograr recursos para su mejor funcionamiento, lo cual no me parece tan descabellado, pero para que eso se concrete, creo que aún faltan muchos meses. Ojalá que el servicio de salud para los trabajadores del estado logre mantenerse en pie unos meses más mientras se decide su futuro.

AIRES ECOLÓGICOS

Los problemas siempre te avisan y más en el servicio público. Y en el tema de los rellenos sanitarios -como en los penales- vienen avisando desde hace meses, pues en tres años del primer gobierno no priísta, no se le ha querido entrar y la contención de la basura se ha vuelto un problema de dimensiones enormes, al grado que varios municipios han tenido que cerrar sus espacios de destino final debido a que ya no hay espacio o simplemente, no se ha aplicado la norma vigente para los desechos.

Al ciudadano de a pie lo único que le importa es que el camión recolector pase a tiempo y por lo menos tres veces a la semana, sin contar que sean apoyado por los llamados recolectores, quienes han sido captados muchas veces tirando los desperdicios en barrancas, cuencas de ríos o de plano en terrenos a cielo abierto.

No hay un manejo de los rellenos sanitarios y eso ha vuelto un caos la mayor parte de los municipios quienes tienen que hacer milagros para recolectar la basura y depositarla en los lugares adecuados, pero sin el aval de la Secretaría del Medio Ambiente.

En varios municipios del valle de México la recolección de basura sigue siendo un caos, sin que la gente logre contar con un calendario de recolección y mejor aún, con cursos de capacitación para separar la basura y así generar menos desperdicios. Los MEXIQUENSES somos demasiado sucios y no aprendemos a separar la basura.

Lo peor de todo es que mientras más se esperan, el problema se está haciendo más grande y no se le ve fecha de caducidad. La mandataria estatal no se ha pronunciado aún al respecto, pero es obvio que tarde o temprano tenga que intervenir antes de que de destino nos alcalde.

No resta más que desear un estupendo fin de semana, festejando a quienes tienen una madre en casa, y que los AIRES MEXIQUENSES les ayuden a celebrar como se debe. Que haya buenos AIRES para todos.

Deja un comentario