Por Enrique Fortunat D
- Espacio semanal en el que se opina con entonaditos rebuznos acerca de acontecimientos variopintos.
“Si hubiera querido que me entendieras, me hubiera explicado mucho mejor.” (Johan Cruyff, futbolista y entrenador holandés, 1947-2016)
La nota de la semana, por supuesto, fue la inauguración de la Copa de Mundo, misma que tuvo lugar el jueves en la Ciudad de México en el estadio Azteca (aunque se llame de otro modo).
Luego de salvar peripecias incontables se llevó a cabo el evento.
Precios exorbitantes de las entradas, de los alimentos y de las imprescindibles cervezas, maromas, desvíos y fortificación paranoica del estadio, pleitos legales por el uso de los palcos, manifestaciones queriendo espacio y reflectores, personajes por aquí y por allá, políticos encubiertos, empresarios festinadores de sí mismos, gente de cartera vigorosa, otros pocos que seguro empeñaron hasta la plancha para poder estar.
Pasó Salinas Pliego; los de su televisora mostraron cuando algunos le gritaron “¡presidente!”, en tanto que otros testigos grabaron mentadas de madre, insultos y un “¡ahí va la perrita de Trump!” (que se volvió tendencia en las redes sociales).
Las madres buscadoras continuaron su dura lucha para encontrar no solamente a sus seres queridos, sino también un eco suficiente que acompañe su triste labor. Hubo empatía con ellas, aunque la gente también pide un espacio para divertirse, para disfrutar. No faltaron los idiotas molestos por que “a quién se le ocurre venir a hacer eso este día”. Afortunadamente fueron muy pocos, también hay que decirlo.
Los maestros y maestras son hoy por hoy los indiscutibles campeones de la molestia ciudadana. Sus formas, modos y egoísta proceder enojan, exasperan, indignan. Personas que no pudieron llegar al hospital, a una cita, gentes que está a punto de perder su empleo o su forma de vida, negocios ahorcados, edificios y calles víctimas de violencia y vandalismo. Al parecer los guían genios de las relaciones públicas y la gestión de simpatías sociales. Ahora amenazan con ir a Monterrey y Guadalajara, ciudades sedes también de partidos mundialistas, a darles unas cucharaditas de la medicina que en la Ciudad de México aplican por litros. A ver cómo les va…
Mientras en el estadio, se llevó a cabo el -a mi parecer- gringuísimo, innnecesario y chafa espectáculo antes de la inauguración. Cómo habrá estado la cosa que para muchos lo mejor fue “Maná”, con su éxito de hace más de tres décadas: “Oye mi amor”. Ni Lila Dows no los Ángeles Azules lucieron y para ser sinceros, tampoco ninguno de los participantes, incluida Shakira, con una actuación tan floja que hubo rumores de que era una doble (y con flojera, si me preguntan).
La inauguración, estuvo cumplidora, ordenada y ciertamente más acertada que el numerito anterior, que estuvo cerca del nivel de festival escolar organizado por la miss de canto del kínder.
Dio inicio el partido y Julián Quiñones hizo valer su jerarquía como rompe redes internacional y con potente disparo que hizo extrañar una sotana al portero sudafricano marcó el uno a cero que rompió la tensión y dio rienda suelta a gritos desaforados y brincos chapulinescos. En el segundo periodo, par de tarjetas rojas para los sudafricanos los pusieron en jaque, pero gracias a esa habilidad de algunos equipos de encontrar problemas donde no los hay, fue entonces cuando los mexicanos aflojaron, se pusieron en modo perdonavidas y por nada les agujeran la portería, defendida con ciertas indecisiones por el “Tala”.
Un segundo gol de la escuadra mexicana dio tranquilidad. La anotación fue obra de Raúl Jiménez, quien por primera vez pudo hacerse presente en el marcador en un partido de copa del mundo. El muchacho salió corriendo con lágrimas en los ojos mientras miraba al cielo en recuerdo de su padre. Un momento que ya quedó en el historial de los más emotivos.
Al final, en acción generada por indolencia y pasguatez, Montes tuvo que ir en persecución de un delantero sudafricano que se iba a velocidades guepardezcas y el mexicano no tuvo más recurso que la falta a las orillas del área. Pero resulta que era el último hombre en la defensa, de manera que el árbitro le sacó la roja. Adiós al siguiente partido.
Fin del encuentro y por primera vez, luego de ocho intentos, la selección mexicana consigue un triunfo en un partido inaugural de copa del mundo.
Lo que siguió fue una muestra de lo ávida que está la gente de tener algo que celebrar, luego de que por meses hay un marcado empeño en generar desánimo y descrédito.
En el Ángel de la Independencia se dieron cita lo que se calcula fueron unas 150 mil personas para festejar el triunfo, aunque más bien fueron a gritar, a desfogarse, a bailar, a hacer tonterías y en no varios casos a perder el control. Ebrios y ebrias tomando y destomando en la calle. Comunicadores nacionales y extranjeros fueron blanco de chanzas, abrazos grupales e incluso a alguno lo arrojaron por los aires, eso sí, en buen ánimo y entre risas.
La madrugada fue testigo de accidentes automovilísticos, de gente que con errático paso intentaba llegar a algún destino, pero también de toneladas de basura.
Y eso que fue el primer partido y contra el rival más débil. Parece un exceso, tal vez hay cierto temor de no tener algo más que celebrar algo en mucho tiempo. Esperemos que no sea así.
RAFAGUITITA INFORMATIVA
- Victoria de aplanadora juerte la que obtuvo el PRI en Coahuila, en donde ganó 16 de 16 elecciones. Aunque ese estado es un territorio tradicionalmente priísta, no está de más que los morenistas aprendan la lección. Los que ni “pío” dijeron fueron los regularmente estridentes panistas quienes perdieron el registro como partido en el estado por no alcanzar ni el famélico cuatro por ciento de la votación. Ese pan no tuvo ni tantita levadura…
- Se calienta el ambiente en Nuevo León y no nada más por el balompié. El congreso local dio trámite de inicio a una solicitud de juicio político en contra del actual gobernador Samuel García. Son tres mil millones de pesos los que se dice se han desviado en su administración. Habrá que ver si se pone color de hormiga o no más ‘fosfo-fosfo’.
- La megalomanía trumpezca hizo que al famoso Kennedy Center le agregaran el nombre del actual presidente. Un acto detestable. Pero un juez acaba de poner fin a semejante capricho y ordenó que a la voz de «right now» quiten el añadido nombre. ¡Oh dioses de la cultura, a veces sois buenos!
- La inflación bajó al 3.94 por ciento en proyección anualizada, con lo que regresa a niveles presupuestados por el Banco de México. No es poca cosa que la economía siga firme a pesar del golpeteo mediático que se empeña en decir lo contrario. Por mí, que se sigan equivocando los malquerientes, aunque se les derrame la bilis.
- Se calcula que el costo para mantener a cada maestro en plantón en el Zócalo es de unos 500 pesos diarios. Se dice que hay unos 10 mil docentes protestando. No más dejo el dato.
- OJO: se registra desde hace días el regreso de miles de mexicanos que residían en Estados Unidos. Un fenómeno que puede tener repercusiones grandes en ambos lados de la frontera. No vienen de visita, están regresando de manera definitiva. Pero también son muchos, pero muchos millones de dólares los que están saliendo y regresan a México no como remesas, sino como capital de inversión. OJO
LA MISCELÁNEA
La semana pasada hablamos de José Bonaparte, pues resulta que esta también, pero ahora para decir que el 13 de junio de 1813, fue expulsado definitivamente de España. Olé.
También en 13 de junio, pero de 1859, gracias a Dios, el presidente Benito Juárez declara propiedad nacional todos los bienes de la Iglesia Católica.
El tenor italiano Enrico Caruso es considerado uno de los más grandes cantantes de ópera de todos los tiempos, pero no todo fue una dulce melodía en su carrera, en 1920 se presentó en La Habana y mientras cantaba la ópera Aída, un artefacto explosivo estalló. Todos quienes estaban en el teatro, incluido el famoso tenor, terminaron a mitad de la calle lívidos del susto. No hubo encore…
Los sensibles y agudos burócratas estadounidenses del servicio Postal, decidieron que eso de enviar niños por paquetería, como que no estaba del todo bien, así que prohibieron esa práctica el 13 de junio de 1920. I can´t believe it.
El 13 de junio de 1939, llegó a México el primer grupo de refugiados republicanos españoles, eran unos 1,600. Se estima que en tres años unos 25 mil encontraron un sitio seguro en nuestro país, en donde vivieron, prosperaron y enriquecieron la vida social, económica y cultural. No está de más recordarlo.
El grito eufórico que estalla desde el pecho, arrojado al cielo como potente petardo puede a veces ser la medicina que requiere el alma. Grita de contento y que se oiga fuerte.
Paz
En esta columna prescindimos de la inteligencia artificial a favor del aturdimiento natural para su elaboración.


