Por Luis De León
- ¿Hecho aislado en Teotihuacán?
- Que ahora sí, de veritas va el tren suburbano
- Nuevamente, policías-delincuentes
Es una realidad que no se puede ocultar y mucho menos desatender. Los AIRES MEXIQUENSES soplaron esta semana trágica para el territorio y no solo por los ya tradicionales asesinatos y hechos violentos en lo municipios, principalmente del área metropolitana, sino por el acto psicótico ocurrido en el municipio de San Martín de las Pirámides y del que se han escrito cientos de teorías y conclusiones.
Más allá que el hecho ocurrió en el Estado de México, de manera coincidente y no porque las condiciones MEXIQUENSES hubieran propiciado el asesinato en las pirámides del lugar de los dioses, es destacable la actuación de la Guardia Civil que logro neutralizar al atacante y con ello evitar una masacre mayor.
Lo obligado con este lamentable suceso es hacer una pausa y reflexionar qué está pasando en nuestra sociedad. Lo hemos escrito en este mismo espacio de METAOPINIÓN en otras ocasiones, estamos dejando que el tejido social que debería cohesionar a nuestra sociedad se pudra y peor aún que se descomponga desde la infancia como está ocurriendo en todo el país, bajo varios factores que van desde el entorno social hasta la influencia de los medios de comunicación y la falta de interés gubernamental por evitar estos contextos, aún con las famosas canchas de futbol para promover el “mundialito social”.
¿Cuándo y en qué momento comenzamos a destender a nuestros adolescentes? es imposible saberlo, pero de que nuestra obligación como padres es saber que hacen los hijos, nadie la debería evitar. Cada que voy a algún centro de salud por cuestiones médicas, me da más miedo ver a adolescentes ya convertidos en padres y cuyos hijos crecerán, sin duda alguna, sin la preparación y la madurez necesaria para encauzarlos. Lo vimos este martes pasado y lo reafirmamos este jueves cuando nos enteramos que la familia del atacante de las pirámides no tenía conocimiento de dónde estaba y peor aún que creyeron el cuento de que se iba a ir a Rusia.
Sin intervenir en la vida privada de nuestros hijos, creo que el caso demuestra que cuando no ponemos atención al desarrollo psicosocial y mental de los adolescentes, se pueden venir cosas peores. Durante toda la semana se estuvieron recibieron llamadas de amenazas en varias instituciones, tanto escolares como médicas y hasta dependencias gubernamentales. Dadas las circunstancias es imposible no tomar precauciones y previsiones, como MEXIQUENSES responsables.
Las llamadas de alerta no son un juego, son un delito y esto deberíamos promoverlo más, aunque el gobierno estatal pareciera está más ocupado en sacar el proceso electoral del próximo año que en crear campañas propagandísticas para promover valores. La salud mental es ya una urgencia y, desafortunadamente, no estamos preparados como sociedad y menos como gobierno para atenderla. Pareciera que a nadie le preocupa el tema, ojalá y no nos arrepintamos de no ocuparnos a tiempo.
AIRES FERROCARRILEROS
Ya con el nombre cambiado y recién adquirido por el gobierno federal por la módica cantidad de seis mil millones de pesos, el tren Suburbano ya pasó a formar parte del gobierno estatal y desde el próximo domingo se contará con un ramal que correrá desde la estación Lechería hasta el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) en un tramo que tendrá un recorrido de alrededor de 40 minutos.
Luego de varios años de haber sido anunciado y de infinidad de veces que se ha retrasado su inauguración (incluida la de semana pasada) ahora sí, de veritas que sí, arranca el Tren que llevará el nombre del general revolucionario -que originales, sin duda lo pensaron por años- Felipe Ángeles, iniciando operaciones con hartos problemas, empezando por el entorno en que se moverá.
En una rápida visita a la estación Lechería del aún Tren Suburbano -cuyos resultados de movilidad han sido fantásticos hasta ahora, controlados por una empresa privada- detectamos graves problemas. De entrada, las obras de mejoramiento alrededor de la terminal MEXIQUENSE están inconclusas y, para ser sinceros, peor de como estaban antes de la intervención.
Los alrededores son una verdadera porquería. No hay ni un estacionamiento, solo lugares en la calle con sus obligados “acomodadores” que llegan a cobrarte hasta 100 pesos por día. La entrada a la estación Lechería es un suplicio si vas en transporte público, igual que si vas en auto particular, pues las calles aledañas están tomadas por los aparta-lugares o por camionetas del servicio público, mientras que los paraderos externos están llenos de escombros, sucios, invadidos por comercio ambulante, y dan a la carretera vieja a Cuautitlán, que se encuentra en un 80% deteriorada y abandonada de alumbrado pública y ya ni pensar en áreas verdes cuidadas.
En resumen, los alrededores dan pena. Y las estaciones que llevan al AIFA son un relajo, pues como han dicho los propios vecinos, no hay manera de atravesar de lado a lado, pues las vías llegaron a dividir comunidades y en algunos tramos han roto la malla protectora, para cruzar de lado a lado, con el peligro que esto implica.
Se entiende la prisa por arrancar el proyecto, cuando estamos en cuenta regresiva para el mundial de Futbol, pero de qué servirá si no se terminan las obras complementarias, en dónde vamos ni siquiera han recogido los trafi-tambos naranjas que se utilizaron para reconstruir una banqueta que no tenía falla alguna. En fin, ya la próxima semana comentaremos cómo fue el primer viaje al aeropuerto.
AIRES POLICIACOS
Como en chiste mexicano, ahí tiene que estaban cinco sujetos en un tráiler bajando unas llantas y subiéndolas a una camioneta para transportarlas más cómodamente. Nadie los interrumpía. Nadie les molestaba. Es más, para hacer más emocionante el tema, se habían llevado sus vehículos para resguardar la mercancía, que, poco después sabrían que eran patrullas oficiales. Todo iba muy bien hasta que como dice la canción, amigos cayó la ley.
Lo que no sabían los policías de investigación es que estaban ante un caso escandaloso. Quienes realizaban el trasiego eran ni más ni menos que el director de la policía municipal y cuatro de sus elementos, todos ellos del MEXIQUENSE municipio de Jilotzingo de Fabela, un municipio pegadito a Naucalpan de Juárez y que se ha caracterizado por albergar a los talamontes más peligrosos del país, protegidos por quienes deberían estar dando protección a la ciudadanía.
Los cínicos policías se habían despojado de su uniforme para que no les estorbara durante el trasiego de las llantas que bajaban del tractocamión que contaba con localizador y que gracias a ello se logró la ubicación y posterior detención de los policías rateros. Como en telenovela, polis de día, rateros de noche.
Más allá de la novelesca situación, se pone en evidencia nuevamente las fallas en el famoso examen de control de confianza de quienes aspiran a formar parte de cualquiera de los cuerpos policiacos. Así no se puede, definitivamente. Y eso es solo un caso aislado, dirán, pero la realidad es que los exámenes de control de confianza siguen fallando y mientras sea así, ningún operativo será 100% confiable.
Por lo pronto, mientras nos cuidamos tanto de los policías con enriquecimiento explicable, les deseamos un buen fin de semana. Que haya buenos AIRES para todos.


