LA JIRIBILLA SEMANAL 4.13, PERO CONSPIRANOICA

Por Enrique Fortunat D

  • Espacio semanal en el que se opina con entonaditos rebuznos acerca de acontecimientos variopintos.

Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo (Sigmund Freud, 1856-1939)

Esta será una columna un poco diferente, pero entremos con ánimo al juego de las conspiraciones, al salón de los espejos, a las presentaciones y las representaciones. Confundidos muchos ya estamos, a lo mejor quedamos peor, pero se va a poner bueno.

UN TIRADERO A LO BESTIA

Si preguntamos en general acerca de cómo se percibe el comportamiento y las decisiones que tiene y toma Trump seguramente oiremos cosas como que está loco, que es errático, que está enfermo, que no sostiene sus dichos, que abre frentes políticos sin ton ni son, que traiciona hasta a sus aliados, que quiere ver al mundo arder y cosas por el estilo.

Ciertamente es lo que se aprecia y es lo que incluso algunos siquiatras aseguran son síntomas de una enfermedad cerebral que va acabando rápidamente con el juicio (poco o mucho) que le queda o posee el presidente.

Todo ello es lógico, pues las declaraciones y los hechos parecen ser insensatos, agresivos, abusivos y propios de un narcisista de libro de texto. Concuerdo en que eso parece.

Pero por un momento cambiemos la lectura.

Qué tal que todo esto, todas las decisiones, todas las locuras son exactamente lo que se quiere y son parte de un plan definido y en marcha en el que las cosas van por el rumbo que se quiere para obtener lo que se está buscando.

Trump o los Estados Unidos, seamos más precisos todavía, el grupo o camarilla que está al frente de Estados Unidos ha llevado a cabo acciones que sorprenden por su falta de medida o consideración, la palabra “consenso” no parece estar en su diccionario.

Primero llevó y lleva a cabo agresivas redadas en contra de un grupo étnico en especial, bajo el argumento de la protección a su población ante la invasión de criminales (remember los “bad hombres”) proveniente especialmente de México. Como parte de ello dio amplios poderes al ICE para cometer toda clase de abusos, bajo el mando de un sujeto que parecía feliz de fustigar a los extranjeros (algunos, los de piel blanca y ojitos claros parecen estar exentos). Si algún gobernador (especialmente del partido demócrata) se expresaba en contra, endureció aún más la postura e incluso la Guardia Nacional entró en acción. Estos excesos hasta ahora han cobrado la vida de dos personas arteramente asesinadas por fuerzas gubernamentales.

Retiro de fondos a las universidades que se niegan a aprobar sus políticas racistas.

Trump ha desoído al Congreso, sus funcionarios comparecen en audiencias ante los congresistas y se mofan de ellos, evaden preguntas, retan y reclaman que se les pregunten cosas. Son desafiantes y petulantes.

En el orden social, las actitudes de Trump, sus declaraciones con frecuentes mentiras, su falla en mejorar la economía de las clases trabajadoras, su falla para reactivar la economía, su guerra comercial arancelaria con casi todos los países que ha traído inflación en el mercado interno, así como la falta de mano de obra (los indocumentados se esconden) ha disminuido la productividad en el campo, lo que hace que algunos productos escaseen y, por supuesto, aumenten de precio.

La respuesta social se ha hecho presente en manifestaciones multitudinarias y en el movimiento “No Kings” para decirle que un sector de la población no aprueba lo que hace ni la forma de hacerlo, casi siempre por actitudes que parecen volitiva, o de berrinche, dicen las mamás que saben de eso.

Sin embargo, el discurso de Trump en todos estos frentes es triunfalista y lleno de elogios a sí mismo. ¿está loco?

En el ámbito externo, ya comentamos su guerra de aranceles con todo lo que parezca un país, sea cual sea su ubicación geográfica o dentro del espectro político. En eso ha sido parejo: no deja pasar un dólar que pueda obtener por fuerza o negociación (¿cuál? dirán algunos).

Pero ha ido más allá de las hostilidades económicas, sin temor ninguno entró a un estado soberano, secuestró a su presidente electo (nos guste o no el personaje) y lo llevó preso a Estados Unidos, todo lo cual es de una ilegalidad pornográfica, por supuesto, me refiero a Venezuela.

Dijo que por el mar circulan lanchas en las que se llevan drogas a territorio estadounidense, así que ordenó que se eliminaran las lanchas sospechosas de llevar estupefacientes. Así se hizo y se hace. En llanas palabras eso se llaman ejecuciones extrajudiciales. Es decir que alguien dice, con o sin pruebas, que alguien más es culpable de un crimen, habiéndolo dicho, lo busca, lo encuentra y decide que lo que merece es la pena de muerte y sin más lo ejecuta. Una atrocidad.

A México reiteradamente lo amenaza con llevar a cabo incursiones armadas en su territorio para acabar con los cárteles de la droga, los cuales asegura son quienes dirigen al país. De nada sirve la cooperación que se lleva a cabo ni las numerosas detenciones en territorio mexicano, así como la entrega de destacados líderes del narcotráfico. La espada de Damocles pende siempre sobre la mandataria mexicana.

A Canadá, en más de una ocasión ha dicho que podría ser el estado 51 de la Unión Americana.

Con Dinamarca, está el asunto de Groenlandia, a la cual dijo que le pongan precio para comprarla o que si no, podría tomarla por la fuerza. Nice guy.

Luego, maltrató al presidente ucraniano, a quien regañó como si fuera un estudiante latoso. Lo hizo frente a las cámaras de televisión en una auténtica celada en la Casa Blanca. Selensky salió con la cola entre las patas y sin un átomo de dignidad. Lo anterior, a pesar de haber aguantado el conflicto con Rusia y de que apenas unas semanas luego del inicio de las hostilidades, él estaba listo para firmar un acuerdo de paz. Se le dijo que no y obedeció. Diría mi abuelo: entre más te agachas, más te ven la cara.

Ahora, bien lo sabemos y tememos: se metió de la mano de Israel a una guerra en contra de Irán, en la que nadie sabe por qué entró o cómo demontres va a salir. Muchos hablan de una derrota que ya es y que no reconocen los EEUU.

Esto es parte de lo que ha ocurrido y que parece obra de un loco. 

SER O PARECER, EL JUEGO DE LOS ESPEJOS

Ahora veamos las consecuencias de estos sucesos y veamos hacia dónde puede dirigirse un supuesto escenario en el que todas estas acciones sean parte de un plan que está ejecutándose.

EN LO INTERNO

  • Manifestaciones masivas en contra de esta administración.
  • Animadversión en contra de las fuerzas policiales o armadas.
  • Enfrentamiento con gobernadores que rechazan la intromisión de la guardia nacional en el territorio de su estado.
  • Repudio de congresistas y universidades, además de la amenaza de que si pierde las elecciones intermedias estará sujeto a un proceso para quitarlo del puesto.
  • Caída de los índices de aprobación a su gestión, que ahora rondan el 35 por ciento.

El escenario es de exasperación social, falta de empatía con los menos favorecidos y una política insensible y autoritaria. Un ambiente propicio para que aparezcan movimientos de protesta (que ya hay), mismos que de ser reprimidos (como ya ha sucedido) puede ser la puerta para que se presenten brotes violentos.

Esta administración no conoce la negociación ni el diálogo, se inclina por el uso de la fuerza.

Ante este escenario, el sector más reaccionario y monetizado del país (independientemente de si son demócratas o republicanos) tendría pocas o ningunas objeciones al uso de la fuerza. En EEUU se cambia de partido en el poder, pero poco o nada cambia en las políticas públicas. La falsa ilusión de la democracia. Incluso no es improbable que se declara un estado es excepción para suspender derechos civiles o políticos. Un golpe de estado por parte de quienes gobiernan, ni más ni menos.

Resultado probable:

Trump alarga su mandato, las cúpulas imponen definitivamente las agendas de los grupos de poder, drástica reducción de las políticas sociales y la consolidación de las élites rectoras del Estado. La oligarquía a todo lo que da.

EN LO EXTERNO

Venezuela ya es regida por una gerencia (la actual presidencia) que responde a la dirección general (Trump) so pena de perder el empleo y hasta la libertad en caso de indisciplina. EEUU controla así la tercera parte de las reservas de petróleo del mundo.

Canadá, aunque se resiste en lo que puede, también está sujeta a Estados Unidos para poder mantenerse como una economía fuerte y seguir adelante con su desarrollo. También tiene considerables reservas de petróleo y es el tercer productor mundial.

México, históricamente el vecino débil, ha resistido con éxito sortear los embates y amenazas de Trump, pero sigue siendo tensa la relación y el peligro de recibir agresiones es real, aunque sea para ver cuánto se puede intervenir. Ah, también es productor de petróleo con una industria de refinación en estado de reconstrucción.

Resultado práctico: EEUU hoy por hoy tiene control sobre las reservas de hidrocarburos de Norteamérica, que en conjunto son las más grandes del mundo.

El conflicto con Irán, provocó el cierre del estrecho de Ormuz, por donde circula la quinta parte del petróleo global.

Un tema que se dice poco es que del petróleo no solo se obtienen combustibles, sino también fertilizantes.

Israel ha recibido más golpes de los que se esperaban, su escudo aéreo no es lo eficaz que se requiere para detener los misiles iranís, que son más pequeños y se despliegan en racimo.

Los costos de la guerra son asimétricos, por el lado de Israel y Estados Unidos, los costos son muy altos y el armamento en uso es de producción lenta. Irán apostó por armas más baratas, pero que en conjunto son muy difíciles de atajar y su producción más ágil.

Aun con lo anterior, Israel ha traicionado los altos al fuego pactados agrediendo a Líbano, que era parte de la negociación.

Lo que se creía era un acuerdo de paz hecho entre Estados Unidos e Irán se fue al caño por exigencias unilaterales y cambios constantes en los términos por parte de los estadounidenses. No quieren la paz.

Ahora Estados Unidos amenaza con ser ellos los que cierren el Estrecho de Ormuz y además acabar con la armada iraní.

Resultado probable:

Rebote de los precios del petróleo (gana Estados Unidos, pero también Irán).

Estados Unidos usará este escenario para presionar, pues Corea del Sur, India y Japón estarán en una mala posición, toda vez que dependen mayoritariamente del petróleo que llega por mar desde oriente medio.

Los Estados Unidos no conseguirán vencer a Irán, pero se harán con el control del mercado de hidrocarburos para América y Europa.

Israel conseguirá expandir su territorio y alzarse como la potencia dominante en Medio Oriente y controlará el paso de mercancías de Asia hacia y desde Europa.

China pondrá un límite con Estados Unidos que ambas potencias saben que no podrán cruzar, so pena de duras consecuencias, potencialmente irreversibles.

Se reparte el pastel, pero Estados Unidos conserva una buena tajada.

DISLATE FINAL

Subestimar a Trump es un error, hace mucho que lo es. No podemos decir que sea un hombre brillante, pero indudablemente es astuto. No es un negociador, es más bien un impositor de su voluntad que intimida y amenaza para implantar sus condiciones. Un producto de un sistema en el que se cree que la negociación es el arte de hacer pedazos al contrincante.

Muchos creen que Trump no terminará su mandato -unos por motivos de salud y otros porque lo van a echar- y que aun así costará un gran esfuerzo recomponer todo lo que ahora mismo se continúa golpeando y desmoronando en muchos frentes.

El dinero es la brújula moral en el capitalismo rapaz y salvaje, seguir los resultados para la élite puede ser la mejor manera de tener alguna pista para saber cuál podría ser el futuro inmediato de la actual administración en Washington.

Lo hasta aquí dicho es nada más que un ejercicio en el que se modifican algunos supuestos, pero creo que no está de más tener otra perspectiva pues a últimas fechas la realidad supera la ficción con holgada facilidad.

(Por mi parte, espero que Trump saldrá más raspado de lo que imaginó y que su figura será juzgada duramente por la historia, como lo que creo es: uno de los peores líderes de su tiempo independientemente de la cantidad de dinero que se lleven él y sus secuaces)

¡Hagan sus apuestas!

Nos vemos la próxima semana, pacientísimas personas que leen estas líneas.

Paz

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