2024

Por: Julieta E. Libera Blas

Veo el último día de este año
en un ferrocarril, hacia las lluvias del distante archipiélago morado,
y el hombre de la máquina,
complicada como un reloj del cielo,
agachando los ojos a la infinita pauta de los rieles,
a las brillantes manivelas,
a los veloces vínculos del fuego.
Oda al primer día del año (fragmento), de Pablo Neruda.

Queridas y amables lectores:

Me corresponde escribir mi última columna de este año, el día 31 del 2024. Si bien ha sido un viaje espectacular del reencuentro con la escritura, del viaje redondo a mis propios sueños y deseos, he decidido hacer de esta aventura, una de las mejores de mi vida. Hoy quiero expresarles mi agradecimiento por cada columna que han leído y comentado, por cada reconocimiento que han tenido con alguna de ellas. Cada comentario que me han expresado me motiva a continuar con esta aventura llena de recuerdos, de experiencias ajenas y propias; gracias a las personas que sin saberlo me han dado la oportunidad de hacer de su historia una propia para tejerla junto con otras y gracias a todos aquellos que me han dado su historia para escribirla con la finalidad de que sea conocida para que alguien se identifique, la ame o ¿por qué no? La rechace porque no se identifique o porque aún el dolor a lo semejante sea tanto que se prefiera anular de la mente.

Cada historia que he escrito ha sido con total amor, respeto, admiración. Con esa esperanza de que algún día, en algún momento podamos estar de nuevo reunidos con aquella familia que se ha alejado, con los amigos que por alguna extraña razón han desaparecido de nuestras vidas y aunque hay ciclos para todos, no se dejan de extrañar. Aunque también sabemos que hay vidas que deben de seguir por su camino sin nosotros a su lado, por la sencilla razón que no nos suman sino restan a nuestra persona. 

Dicen que vida sólo hay una y es cierto, quizá por eso la nostalgia esté tan viva en mí porque las personas no mueren hasta que el olvido los alcanza y algo en mí insiste en mantenerlos con esa luz que en vida cubrió cada rinconcito de mi vida, cada senda andada a su lado, cada alegría y risas contagiadas. La vida sólo es una y como tal hay que vivirla consciente y amorosamente sin recelos, sin ese orgullo que hace daño y destruye a propios extraños.

Siempre les estaré agradecida por leerme, por sus participaciones y sobretodo por creer en este proyecto Metaopinión que se ha ido construyendo poco a poco. Gracias Enrique Fortunat por esta bella oportunidad y a ti Juan de Lobos por nunca dejar de creer  en mi escritura, por impulsarme a no dejar de hacerlo. A todos los columnistas de esta revista que se han entregado con total cariño y esas ganas tremendas por continuar sin titubear.

Gracias a ustedes familia y amigos que me han estado en este viaje interminable de la escritura. Gracias a ti por tu apoyo, tu amor y aliento.

Sólo pido que este año 2025 sea para cada uno de ustedes un año lleno de esperanzas, sueños terminados, nuevas esperanzas para seguir sin detenernos a menos que nos sea imposible. Les deseo salud, trabajo, fortaleza, amor, la dicha de ser y estar; el entendimiento para alejarse de quien sea para que no se rompa su corazón ni sus ilusiones. Este nuevo 2025 sea un año lleno de bendiciones y constancia, que sea un año en donde la fe los tome de su mano y jamás los suelte de ella, sobretodo la fe de jamás creer en ustedes.

Más allá de creer o no en Dios o de tener alguna religión, yo deseo que el buen Dios los llene de amor, llevándolos siempre al camino y lugar indicado, que el Universo los empape de ese infinito para que jamás dejen de brillar, de lucir con gracia y orgullo lo enorme que son.

Sin más y siendo tan breve como no me caracteriza, les deseo un cierre de año lleno de alegría, una cena llena de amor, sin disputas ni malos entendidos y para aquellos que no están cerrando este año como todos desearíamos, deseo que todo mejore, que la esperanza no muera. Manténganse en pie pero si deben de ceder piensen que es valido respirar profundamente, llorar, desconectarse del dolor. Es valido tomar pausas para retomar y continuar con mayor fuerza. Les abrazo con total agradecimiento y cariño, un abrazo a la distancia, sean dichosos. 

¡Feliz año 2025! ¡Gracias por la lectura, sean dichosos!

Deja un comentario