Crimen y teatro
Por Marco Antonio Guerrero Hernández Jamás en mi vida había tragado tantos insultos, era como beber una botella de metal hirviente, sin embargo le pedí que se quedara -Mira mis manos están llenas de sangre. Mató al pervertido de su amante, aquel tipo que le destrozó el corazón. Ella bufaba como perra rabiosa -¡Pero qué hiciste maldito idiota! – Te acabo de salvar la vida…. … Continúa leyendo Crimen y teatro

