julieta 11

Arengas para un amor

Por: Julieta E. Libera Blas. “…como si el sol se resistiera a dejarlo,Pedro Infante ya no mira ése sol sobre la multitud,preludio sol de su cortejo,salado sol de su muerte,llorar al Sol de una mañana sola.” Queridas y apreciados todos. “La mañana del 15 de abril de 1957 la voz de Pedro Infante cantaba en muchos lugares de México. A la misma hora un avión … Continúa leyendo Arengas para un amor

julieta 10

1991 – 2024

Por: Julieta E. Libera Blas. Cuerpos circulares se unen en pleno día,anillos refulgentes de perlas que los envuelveny oscurecen el cosmos;al cumplir su himeneo, el primigenio eclipse,súbitamente, cara a cara se miran,al borde de sus angustias. Rubí Tsanda Huerta Apreciadas lectoras, queridos lectores: Hace treinta y tres años, tres niños subían presurosamente la larga e infinitas escaleras de caracol, mientras el sol poco a poco … Continúa leyendo 1991 – 2024

julieta 9

Y líbranos del mal…

Por: Julieta E. Libera Blas. Si profano con mi indigna mano este sagrado sacramento,pecado de amor será.William Shakespeare. Queridas y apreciados lectores. Amar por sobre todas las cosas. Amar hasta que la muerte nos separe. Amar en la riqueza y en la pobreza. Amar en en la salud y en la enfermedad. Amar y respetar al bien amado. Amar… pero ¿qué es amar? ¿sabemos amar? … Continúa leyendo Y líbranos del mal…

julieta 8

El mar

Por: Julieta E. Libera Blas. Mar eterno.Digamos que no tiene comienzo el marEmpieza donde lo hallas por vez primeray te sale al encuentro por todas partes.José Emilio Pacheco. Estimadas lectoras, apreciados lectores. Decía mi amada Carmen, mi abuela materna; que los pies de Dios son el mar y quizá haya tenido razón porque después de todo ¿qué es el mar? Tan solo una masa de … Continúa leyendo El mar

julieta 07

Apague la luz, y escuche…

Por: Julieta E. Libera Blas. Me mira fijamente mientras intento refugiarme en los brazos de mi madre. Despierto agitada; me miro en el espejo y no me reconozco. Me persigue, sus pasos son pesados como el plomo. Me aterra su imagen. Mis huesos están rotos, mis manos afiladas, mi lengua partida en dos. El cabello desprolijo y su voz como turba enfurecida susurrándome al oído: … Continúa leyendo Apague la luz, y escuche…