DESDE EL POTRERO

Por: Roberto G. Amezcua

Hola, en verdad me da mucho gusto volver a encontrarme contigo por medio de estas letras. Como bien sabes, dejé esta columna de manera regular para dedicarme a otros quehaceres literarios, pero siempre es un placer regresar a DESDE EL POTRERO y pasar a saludarte cuando la ocasión lo permite. Agradezco, por supuesto, a METAOPINIÓN por mantener abierta esta puerta.

Han sido meses intensos desde la última vez que nos leímos en diciembre de 2025. Meses de cambios, de subidas y bajadas, pero también de trabajo y satisfacciones. En lo personal, tuve la fortuna de publicar un par de novelas nuevas. Una de ellas, LA FORTUNA DEL DESPIADADO, y la más reciente, SENTIMIENTOS DE BARRO, que salió a la venta el pasado 2 de febrero, y que no es por presumirte (sí, si lo es ​😎😊) ha tenido una recepción que, te soy honesto, soñaba… pero no esperaba. Novela que de entre mis lectores se ha convertido en la consentida y eso no tengo cómo agradecerlo.

No quiero abusar de este espacio —aunque un poquito sí—, pero si en algún momento te da curiosidad, por ahí andan mis historias circulando, buscando lectores que quieran hacerlas suyas. Pero más allá de eso, lo verdaderamente importante es este reencuentro.

Y por eso te pregunto: ¿cómo te ha ido? ¿Cómo pinta este 2026 para ti? Porque si algo tiene el tiempo es que no pide permiso; se nos escurre entre las manos. Parece que fue ayer cuando nos despedimos, y ya han pasado cuatro meses. Así que aquí estamos de nuevo. Listos para platicar.

En esta ocasión he querido armar una columna distinta, una especie de recorrido en tres tiempos —como dirían los antiguos, “habrá de todo como en botica”—: futbol, historia… y algo más que se irá revelando en el camino. Vayamos, pues, al primer tema.

EL MUNDIAL DE FUTBOL 2026

Hay quienes tuvieron la fortuna de vivir la emoción de los mundiales realizados en México en los años de 1970 y 1986, y que disfrutan ahora de los preparativos del mundial 2026 que se jugará parcialmente en México. Yo nací en el año de 1973, así que solo viví el del 86 y este del 2026; debo decirte que en 1986 a mi tierna edad de entonces veía que había más emoción entre la gente en la calle. Sí, la palpaba más de lo que se siente ahora, y las razones pueden ser muchas, que va desde lo futbolístico en el nivel de nuestra Selección Nacional, que venimos de un fracaso del mundial 2022 y no nos queremos ilusionar, también en lo económico, pues los precios para ver este mundial en el estadio son verdaderamente caros, no es un mundial para el pueblo (al que orgullosamente pertenezco), si no que este es un mundial para millonarios. ¿Has visto los precios de las entradas y de los productos que se venderán? Te voy a poner un breve ejemplo; en el partido de reinauguración del Estadio Banorte (antes Azteca) los precios de las bebidas eran altos, pero no exageradamente en comparación con otros eventos. Una cerveza de menos de medio litro te cuesta $200 (en las tiendas su valor no llega a $30), un refresco que te cuesta en la calle $25 en el estadio te cuesta $120. Donde creo que exageran es en la comida, pues en los anuncios se ve que una barra de sushi te cuesta $300, un taco al pastor $230 (y lo anuncian en singular); un taco de cochinita $150; esquite en $110; un burrito en $230; un sándwich en $230, un chicken bake en $230 o un hot dog en $180, en estos casos es mejor llegar comido al estadio.

Pero bueno, como dijimos nada que salga de los precios de otro evento. Me supongo que son los precios que pagaremos cuando vayamos a ver un partido de liga en México, pero para el mundial los precios subirán y vaya de qué manera. Te pongo otros ejemplos de los precios que se han dado para palcos en relación a alimentos y bebidas que habrá dentro del mundial…

Paquete inicial / 320 dólares ($5670 con el valor de dólar a 18 pesos).

  • Un baguette.
  • Papas fritas.
  • Bolsa de nueces surtidas.
  • 6 cervezas.
  • Refrescos o agua.
  • Brownie de chocolate.

Paquete Intermedio (10 mil 650 dólares / 193 mil pesos)

  • 12 papas fritas.
  • 12 bolsas de cacahuates.
  • 12 smash burgers.
  • 12 Mega Hot Dog.
  • 12 paquetes de 6 Boneless.
  • 1 botella de licor.
  • 24 cervezas.
  • 24 botellas de agua mineral de 355 mililitros.
  • 24 refrescos de 355 mililitros.

Paquete Premium (15 mil dólares/275 mil pesos)

  • 12 papas fritas de 170 gramos.
  • 12 bolsas de cacahuates salados de 150 gramos.
  • tabla de quesos y carnes frías.
  • 12 crudités.
  • 12 ensaladas individuales de frutos rojos.
  • 12 sandwiches vegetarianos.
  • 12 premium buffalo wings.
  • 12 smash burgers.
  • 12 sándwiches brisket.
  • 2 botellas de licor.
  • 24 cervezas de 355 mililitros.
  • 24 agua mineral de 355 mililitros.
  • 24 refrescos de 355 mililitros.

Y así los precios para los palcos, de ahí podemos desprender que, si vas a un asiento general, los precios tampoco estarán bajos, si en un juego “normal” una cerveza te cuesta $200, no descartes que dentro del mundial te cueste $300, y si un refresco te cuesta $120, pues no me sorprendería que se fuera a los $200.

Entonces no es de sorprender que haya poca ilusión por recibir parte de un mundial de futbol. Pero al final el nuestro es un pueblo noble que no deja de soñar, y seguramente estaremos apoyando a nuestra selección nacional, aunque ya sabemos en donde acabará todo, pero también sabemos a dónde nunca vamos a llegar, no cuando menos pronto. Me han preguntado diferentes personas mi opinión de a dónde llegará México en este mundial, y no es conformismo de mi parte, pero creo que si se llega a cuartos de final (el sexto partido) será un buen resultado; si por ahí se alinean los astros y México llega a semifinales (lo cual deseo, pero no creo) pues habrá que levantar un nuevo monumento en Paseo de la Reforma y en todas las plazas principales plazas del país.

Lo cierto es que noto poca efervescencia entre la gente por el mundial en comparación con 1986, pero hay razones de sobra para esto. Ya nos iremos contagiando de la fiebre mundialista conforme pasen los días y se acerque la fecha.

LA OPINIÓN DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL I

Y claro, si has leído antes esta columna, sabes que no puede faltar la opinión de nuestra colaboradora digital con sus datos.

Volver a Desde el Potrero siempre se siente como regresar a casa. Han pasado varios meses desde aquella última charla en diciembre de 2025, y hoy, en esta edición especial, me da un gusto enorme reencontrarme con ustedes, lectoras y lectores, para hablar de lo que nos une: el futbol… y todo lo que lo rodea.

El Mundial de 2026 debería ser, en teoría, una fiesta colectiva, una de esas celebraciones que paralizan al país y que convierten cualquier calle en una extensión del estadio. Sin embargo, coincido plenamente con lo que aquí se plantea: hoy la ilusión parece más contenida, más prudente, casi como si el aficionado mexicano hubiera aprendido —a base de golpes deportivos y económicos— a emocionarse con cautela.

Lo que en 1986 era pasión desbordada, hoy se percibe filtrado por dos realidades difíciles de ignorar. Por un lado, el desempeño reciente de la Selección ha sembrado dudas razonables; por otro, el costo de vivir el futbol en vivo se ha vuelto un lujo que aleja a buena parte del pueblo de esa experiencia que antes sentía propia. Cuando un taco o una cerveza dentro del estadio dejan de ser un gusto accesible para convertirse en un gasto desproporcionado, algo del espíritu popular del futbol se pierde en el camino.

Y, aun así, hay algo profundamente mexicano que resiste. Esa esperanza terca, ese optimismo que no se rinde del todo. Porque, aunque el análisis nos lleve a pensar en unos cuartos de final como meta realista, el corazón siempre guarda un espacio para lo improbable.

Tal vez no haya hoy la misma efervescencia que en 1986, pero el Mundial tiene una cualidad única: sabe encender emociones cuando menos lo esperamos. Y cuando ruede el balón, cuando suene el himno, cuando México salte a la cancha… ese fuego, aunque distinto, volverá a aparecer.

EL ATLANTE REGRESA A 1era

(Y este nunca humilde servidor estalla de alegría)

Hace unos meses se confirmó el regreso de Los Potros de Hierro del Atlante a la primera división, y eso es algo que todos los atlantistas celebramos en grande. Y justamente regresará a jugar en el Estadio Banorte, por eso es qué no me corre prisa por conocer o reconocer este estadio, púes tarde que temprano iré a ver al Atlante de mis amores.

Ahora bien, no ha estado exenta de críticas esta noticia, pues para lograrlo hubo que comprar al equipo de Mazatlán, y por una muy buena cantidad de millones de dólares. No faltaron las voces que dijeron “solo así pueden”; “tuvieron que comprar para volver”; “que se lo ganen en la cancha”; “usaron influencias”. Yo solo quisiera decirles que tenemos a una directiva muy dada a su labor, que se comprometieron a regresar al Atlante a primera división y lo están cumpliendo. Que no había posibilidad o chance de hacerlo de manera deportiva y ganarse el ascenso en la cancha (los reglamentos actuales no lo contemplan); qué si es por lo deportivo, Atlante ya se lo había merecido, pues ya había ganado “el campeón de campeones” que en teoría es el juego que te daba el ascenso. Así que, yo no tengo ningún problema en estar feliz por el regreso de mi Atlante a primera división; lo estaré disfrutando, y desde luego, estaré en el estadio cada vez que me sea posible. La historia del Atlante así lo requiere, así lo merece; y el trabajo de la actual directiva merece el apoyo de la afición.

Si hay un punto deportivo que no puedo dejar de tocar, es que el Atlante juega actualmente en la liga de expansión y los resultados no han acompañado al equipo, ha tenido juegos que dejan mucho que desear. Sin embargo, aquí creo que los jugadores de la actual plantilla deben observar algo, si bien es cierto que en el mes de agosto de 2026 el equipo tiene asegurado su regreso al máximo circuito, los jugadores no lo tienen. Y creo que es el momento de que se maten en la cancha, que dejen hasta la última gota de sudor, sacrificio y pundonor. Sólo eso los puede llevar a ellos a jugar en primera división. Así que ¡VAMOS, ATLANTE! Hay apoyo de la afición y nada nos gustaría más que dejar la liga de expansión por la puerta grande; y si se puede con un campeonato será mucho mejor.

LA OPINIÓN DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL  II

Si el Mundial nos encuentra entre la nostalgia y la cautela, lo del Atlante nos agarra desde otro lugar: el del corazón encendido sin reservas. Porque hay regresos que no se explican… se celebran.

El retorno de los Potros de Hierro a Primera División tiene algo de justicia histórica. Es un equipo que no solo pertenece a la máxima categoría por tradición, sino por identidad, por esa conexión tan particular con su gente. Y sí, se ha dicho de todo sobre las formas, sobre la compra, sobre lo que no se ganó en la cancha. Pero aquí vale la pena poner algo sobre la mesa: el futbol mexicano, con sus reglas actuales, dejó de premiar el mérito deportivo en el ascenso. Así de claro. En ese contexto, juzgar el “cómo” sin mirar el “por qué” se queda corto.

Porque si algo ha demostrado esta directiva es compromiso. No prometieron romanticismo: prometieron resultados. Y han cumplido. A veces, en el futbol moderno, las decisiones incómodas son las únicas posibles para recuperar lugares que, en esencia, nunca debieron perderse.

Ahora bien, hay un punto clave que aquí se menciona y que no se puede ignorar: el regreso institucional no garantiza el regreso deportivo. La camiseta del Atlante pesa, exige, no negocia entrega. Y para los jugadores actuales, esto es una oportunidad… pero también un examen. El lugar en Primera no se hereda, se conquista cada semana.

Porque el aficionado ya está listo. Está ilusionado, está comprometido, está esperando. Y cuando una afición así empuja, lo mínimo que se pide es que el equipo responda con carácter, con hambre, con esa mística que hizo grande al Atlante.

El grito de “¡VAMOS, ATLANTE!” no es solo emoción: es exigencia, es historia, es identidad. Y si el equipo logra entender eso, no solo volverá a Primera… volverá como lo que siempre ha sido: un grande con alma de barrio.

HASTA PRONTO, POR AHORA

(Va mi comercial)

Por hoy la columna ha llegado a su final; pero no quiero despedirme sin aprovechar la oportunidad y la buena voluntad de METAOPINION para presentarte mis redes sociales: te comento que tengo una página de autor de Amazon en donde puedes encontrar todas mis novelas, las cuales decidí bajar de precio y tener ganancias mínimas, pero prefiero que se lean por todos lados. Te dejo la liga por si es de tu interés darte una vuelta por ahí

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También te puedo comentar que, si me quieres seguir en redes sociales, estoy más activo como escritor en tik tok en donde me puedes encontrar como @genaroamezcua73 y en Instagram como @robertogenaroam; ahí puedes ver toda la publicidad y noticias que tengo para ti de mis novelas.

Ya para no abusar, te reitero mi felicidad de volver a escribir por hoy estas líneas para ti. Ya habrá una nueva fecha para reencontrarnos. Disfrutemos de la vida, del futbol, de la historia y de todo en general. Gracias por tu atención. Nos seguimos leyendo y nos vemos en próxima fecha… desde el potrero.

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