Por: Roberto G. Amezcua
Hola, qué gusto recibirte en este tu espacio de opinión. ¿Qué tal las lluvias por donde vives? Espero te encuentres muy bien. Vaya temporada que nos ha tocado vivir desde hace unos días. Pero vayamos a la información, pues hay varios temas por tocar.
“COPA MORELOS, EL TORNEO QUE NOS UNE”
Semanas atrás había sido presentado este cuadrangular veraniego entre cuatro equipos, Chivas; Cruz Azul; León y el anfitrión Atlante. Era una vitrina muy importante para los Potros de hierro del Atlante, pues significaba volver a enfrentar a equipos de primera división y ver su real potencial; además de volver a poner al equipo en la vitrina. La semana pasada se llevó a cabo de la siguiente manera, jugarían Atlante vs Chivas y Cruz Azul vs León. Los ganadores de esos partidos jugarían un partido por la copa y los perdedores jugarían por el tercer lugar. Chivas venció al Atlante en un interesante encuentro y León le ganó a Cruz Azul.
La final la ganó Chivas, pues al parecer el Guadalajara se tomó muy en serio este torneo, lo cual se agradece y quedamos a la espera de ver a estas renovadas Chivas en la liga, de momento causan buena impresión. En lo respectivo al partido por el tercer lugar, el Atlante venció a Cruz Azul, importante victoria para los azulgranas, aunque es justo decir que Cruz Azul se presentó al torneo con muchos jóvenes para irlos fogueando.
LA CARA FEA DEL DEPORTE
Muchas veces uno debe dejar su trabajo por cualquier circunstancia, pero también es muy cierto que muchas veces a pesar de las adversidades debemos conservar nuestro trabajo, pues de eso vivimos. Algo así le pasó al futbolista Kerem Demirbay quien juega (o jugaba) en el equipo Galatasaray de Turquía. A pesar de tener contrato vigente, el equipo ya no lo quiere dentro de su plantilla. Él, como parte de sus derechos, no quiso salir del club y pidió se respetara su contrato; pero aquí viene lo difícil: la casa donde vivía Kerem Demirbay era propiedad del club, y para forzarlo a salir del equipo… ¡vendieron la casa! Así, tal cual como lo lees, sin decirle “con permiso”, decidieron vender la casa para obligarlo a irse. Y la cosa va más allá, le ordenaron al resto de jugadores que nadie le diera alojamiento o lo ayudara de algún modo. Por lo que, hasta el cierre de esta columna, el jugador vivía en un hotel a la espera de poder poner un remedio justo a su situación.
NO EXISTE LA ENVIDIA DE LA BUENA (MI ENCUENTRO CON EL ESTADIO ALFREDO HARP HELÚ)
Si nos vamos al diccionario, la palabra “envidia” tiene el siguiente significado: “La envidia es un sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro.” Siempre he creído que la envidia es una y no existe tal cosa como “envidia de la buena” al final lo que queremos es tener lo que otra persona posee. Quizás lo que cambie sea el sentido interno que le damos a ese deseo y cuanto nos afecta. Ahora bien, ¿a qué viene tanta filosofía envidiosa en estos párrafos? Resulta que mi hermano Fernando me estuvo insistiendo demasiado en ir al “Estadio Alfredo Harp Helú”; cosa a lo que yo me negaba sistemáticamente, yo soy “Tigre” de corazón de toda mi vida, ¿cómo qué haría yo en el estadio de los Diablos Rojos? Pero bueno, mi hermano a sabiendas que soy un facilote en cuestiones deportivas me invitó el boleto y la primera ronda de cerveza (¿ya cómo podía negarme?). Grande fue mi sorpresa (y tremenda envidia) al conocer un estadio de beisbol precioso, moderno, limpio, multifuncional, donde comes muy bien y variado, donde puedes divertirte y por si fuera poco puedes ver beisbol. Ya te había hablado de este estadio en esta columna (desde el potrero de 4 de julio de 2024). Hablamos de “los aficionados de moda” y de cómo abarrotaban el “estadio Alfredo Harp Helú”. Y ya los entendí.
En verdad es un estadio magnifico que vale la pena conocer, y de ser posible repetir la visita. A mí me tocó conocerlo un jueves por la noche (donde la lluvia nos respetó). Te puedo comentar que, si ya habías ido al beisbol en la CDMX y ya habías probado los famosos “tacos de cochinita”, debo decirte que siguen espectaculares. Que además encuentras diferentes tipos de comida y bebida. Te puedes encontrar mesas junto a los puestos de comida y de cuando en cuando caminar a la reja a ver el partido. O si eres aficionado de corazón, pues puedes ver todo el juego desde las muy cómodas gradas. Es un estadio donde te vas a divertir hagas lo que hagas. Yo la pasé de maravilla con todos mis hermanos. Bueno, nos tuvieron que invitar a salir porque seguíamos en plena pachanga y el juego tenía media hora de haber terminado.
Muchas felicidades Diablos Rojos del México. ¡Qué precioso estadio! ¡Y qué envidia! Desearía que alguno de mis equipos tuviera un estadio así.
LOS DATOS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Ya que andamos en este tema de estadios bonitos, acudí a nuestra colaboradora la Inteligencia Artificial para qué nos de unos datos.
¿CÓMO TRABAJA LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN LOS ESTADIOS MODERNOS?
- Análisis de juego en tiempo real. En estadios como el Santiago Bernabéu, la inteligencia artificial analiza jugada por jugada en tiempo real. Cámaras de alta velocidad y sensores registran cada movimiento del balón y de los jugadores. Los datos se procesan para ofrecer métricas como: Velocidad de pase; Zonas de calor (heat maps); Probabilidades de gol y Recomendaciones tácticas automáticas para el cuerpo técnico. Esto ya es usado por clubes como el Real Madrid o el Manchester City para hacer ajustes sobre la marcha, como si tuvieran un director técnico adicional… solo que con superpoderes algorítmicos.
- Experiencia del aficionado: En estadios como el Alfredo Harp Helú, la IA se usa para mejorar la experiencia del espectador: Reconocimiento facial para acceso rápido al estadio. Sistemas de recomendación personalizados para sugerir comida o promociones según tus hábitos. Asistentes virtuales que te dicen cómo llegar a tu asiento, cuánto tiempo tardarás en comprar una cerveza o dónde están los baños menos saturados. Y todo desde una app móvil. Literal: el estadio te conoce y se adapta a ti.
- Seguridad e inteligencia urbana. La IA también protege. Con algoritmos de vigilancia predictiva, las cámaras detectan comportamientos sospechosos: aglomeraciones anómalas, peleas inminentes, abandonos de objetos. Esto permite a los equipos de seguridad actuar antes de que escale el problema. En algunos estadios de la NFL y del Mundial de Qatar ya se usaron estos sistemas.
Como hemos visto, la inteligencia artificial no reemplaza la pasión, pero sí la enmarca mejor. Que incluso en los estadios más modernos, el alma sigue estando en la tribuna, en la cancha… y en el corazón del aficionado. Solo que ahora, ese corazón también late con chips, sensores y algoritmos.
Esta semana llega a su fin la información. Gracias por tu tiempo de lectura. Nos vemos el próximo jueves… desde el potrero.


