Por Luis De León
- Informe desapercibido
- Discurso político sin ton ni son
- Extorsiones al alza
No hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se venza, dice el viejo adagio popular y está semana así fue y aunque esperábamos AIRES MEXIQUENSES diferentes, nos quedamos solamente con las ganas pues como en los tiempos del viejo priato se cumplió el ritual anual del primer informe de gobierno estatal sin ningún cambio en las formas y mucho menos en el fondo.
Como publicamos en la pasada entrega de AIRES MEXIQUENSES esta semana se cumplió el rito legal de la presentación del informe de gobierno de la primera mujer en administrar el estado más grande, poblacionalmente hablando, del país y sin duda alguna el pilar del gobierno federal en materia electoral. El pasado martes 24 de septiembre, Delfina Gómez acudió al congreso del estado a entregar por escrito el informe de su gestión en los primeros 12 meses al frente de la entidad.
Cómo en los tiempos del priato, la gobernadora acudió al recinto legislativo y, de ahí, caminó en medio de baños de pueblo, al teatro Morelos para dirigir su mensaje a la clase política estatal y cumplir así con el ritual que estableció el priato durante casi un siglo del gobierno unipartidista.
Francamente como en los tiempos del todopoderoso PRI, el ritual no varió, pues fueron aplausos y más aplausos. Pero aquí se exageró el punto a tal grado que la gobernadora se aventó la puntada de dedicar una canción, no al pueblo mexiquense, ni a los fallecidos por los desastres naturales de las últimas semanas, o al sufrido pueblo de Chalco, no, no, esos pasaron a segundo término. El extremo del servilismo llegó con una canción que le cantó la gobernadora al presidente de la república Andrés Manuel López.
Los que afirman ser diferentes cumplieron con el falso halago y el aplauso al señor presidente. Y al igual que en la arenga del grito de independencia, la mandataria MEXIQUENSE llenó de elogios al mandatario nacional próximo a entregar la estafeta a su sucesora.
El mensaje central fue que se establecieron las bases para cambiar el estado de México. De los resultados de su gestión durante un año poco se habló y lo único que se ofrecieron fueron cifras alegres como el crecimiento económico y el desarrollo de proyectos que habían iniciado desde el sexenio anterior. Un discurso vacío con retórica qué endulzó el oído de sus seguidores pero que en la realidad deja muchísimo que desear. Que ya no hay corrupción, que se está atacando las causas de la pobreza, que ya mejoró el transporte público, que bajaron los índices delictivos… y en fin solo cifras que ellos creen pero que los mexiquenses de a pie poco ven de diferente.
Pareciera que se cambió solamente de gobernador, pero no de forma de gobernar y mucho menos de los mismos vicios que padeció el priato en sus tiempos. Planas pagadas en los diarios locales y una campañita muy modesta en medios de comunicación masiva para recordarles a los MEXIQUENSES que la gobernadora ya cumplió un año sirviendo al pueblo.
De las cifras ofrecidas en el primer informe de gobierno nos iremos encargando a lo largo de las próximas semanas de entregas de AIRES MEXIQUENSES pues es poco el tiempo para empezar el análisis de los datos ofrecidos. Este miércoles jueves y viernes la mandataria estatal seguirá haciendo informes regionales y hay que decirlo que a pesar de las nuevas tecnologías de la información estas no fueron utilizadas para la emisión de mensajes gubernamentales. En resumen, el gobierno que se esperaba ser diferente, nomás se quedó en promesa, o al menos eso es lo que se ve en este primer año de trabajo.
AIRES DE INSEGURIDAD
Los conflictos armados en el estado de Sinaloa son gravísimos y lo peor es que mientras el ejército nacional se lava las manos y dice que la paz a Culiacán regresará cuando los grupos de narcotraficantes terminen de ponerse de acuerdo, los ciudadanos son quienes pagan las consecuencias y aunque los muertos sean entre los malandros, los vecinos no pueden ni salir a la escuela.
Viene el comentario por lo que ocurrió recientemente en el municipio MEXIQUENSE de las cuatro casas, Naucalpan de Juárez, en donde desde hace un mes al menos, han aparecido muertos tras muertos tras muertos, en las comunidades cercanas a la ciudad de México y en donde, a decir del director de Seguridad Pública Municipal, Martín Riestra, los grupos delictivos están en medio de una guerra, que ha generado inseguridad y enfrentamientos que han arrojado ya al menos 17 muertos en el último mes.
Al igual que en Culiacán, en los municipios de Naucalpan, Tlalnepantla, Atizapán, Ecatepec de Morelos, Coacalco, Tultitlán, Cuautitlán Izcalli, Tultepec, Cuautitlán, Nicolás Romero y otros, están padeciendo las consecuencias de una lucha intestina entre mafiosos por lo que llaman “la plaza”, asesinándose unos y otros para poder dominar la venta de enervantes en la región.
De manera casi discreta, la entidad MEXIQUENSE se está convirtiendo en campo de guerra tal como comenzaron los municipios sinaloenses o los zacatecanos o los hidrocálidos o los guanajuatenses o los michoacanos o muchos otros más, y antes ya se habían tardado en crear nuevos grupos delictivos que de manera oculta y casi imperceptible se están adueñando de la vida pública.
A lo mejor exagero, pero hasta los mafiosillos que se adueñas de las carreteras para cobrar por permitir entrar y salir a carriles centrales en medio del tráfico espantoso que se genera todos los días, son una manera de iniciar un estado tomado por la mafia y si no se toman las medidas necesarias en tiempo y forma, esto se saldrá de control.
Ya ocurrió en Toluca con la extorsión y asesinato de comerciantes de pollo, ya ocurrió en Chimalhuacán en donde los recolectores de basura protestaron, ya ocurrió en Coacalco donde transportistas se quejaron por la extorsión de la que son víctimas, ocurrió en Cuautitlán Izcalli y así por varios municipios. Pequeñas muestras que hacen un estado tomado por el narcotráfico y la mafia y no se ve cómo lo van a detener.
Por esta semana es todo, a cuidarse de las lluvias que siguen sin dar tregua, que haya buenos AIRES para todos.


