Por: Julieta E. Libera Blas.
“Mamá decía que las familias caminan de la mano. La abuela
siempre me sujetaba la otra mano.
Yo jamás experimenté el abandono.”
Won-pyung Sohn.
Queridas y amables lectores:
Hemos entrado al noveno mes del año con lluvias, nublados ¿majestuosos? Un frio que nos hace pensar que solamente faltan tres meses para concluir el año. Aunque ya no es necesario esperar hasta noviembre para saber que están próximas las fiestas navideñas, las reuniones familiares, intercambios de regalos, cenas de fin de año y demás excesos por las comilonas y alguno que otro que se toma muy en serio aquello del maratón Guadalupe–Reyes. Pero antes de todo eso cuando vamos al supermercado nos encontramos con el pan de muerto, ventas de veladoras, papel mache, calaveritas de todos tamaños y colores. Ya instalados en este mes las ventas de las banderas para que ondeen en lo alto de nuestras azoteas, en las antenas de los automóviles; las hemos visto luciendo en edificios, microbuses, taxis, tienditas, postes de luz y demás lugares que van desde los pocos frecuentes hasta los más comunes.
Después de este breviario del sinfín que nos da la vida y la mercadotecnia, nos damos cuenta que hoy en día todos estos eventos nos bombardean desde inicios de agosto, las tiendas departamentales, las cadenas de supermercados nos atiborran como si fueran carreras de relevos con todo lo habido y por haber que nos sugieren comprar para estos últimos meses que le quedan al año.
Septiembre es un mes complicado porque se convirtió en un memorial de eventos dolorosos, nada entrañables. Imágenes imborrables y desconcertantes que se han quedado como heridas abiertas que en ciertas ocasiones supuran como si fueran nuevas. Existen horas, minutos y segundos que desearíamos borrar como se hace con una palabra mal escrita. Dicen que la resiliencia es la capacidad de afrontar situaciones adversas, traumas y tragedias con el apoyo de otras personas.
El origen del noveno mes
Septiembre o Setiembre es una palabra procedente del latín que significa siete meses. En la actualidad ocupa el noveno lugar gracias al calendario juliano y el séptimo en el romano. Este mes goza de treinta días y de un sinfín de acontecimientos históricos importantes, así como la celebración del equinoccio de otoño en el hemisferio norte, su entrada puede variar del día 21 al 24 de septiembre, este año comienza el día 23. Astrológicamente comparte los signos de Virgo y Libra. Septiembre está protegido por Vulcano, dios romano del fuego.
Cada año septiembre comienza el mismo día de la semana que diciembre y algunos de los nombres que recibió son:
- Tiberius en honor al emperador Tiberio pero se dice que no aceptó tal distinción.
- Herculeus lo llamó Commodo para honrar a Hércules, héroe de la mitología griega.
- Tacitus le nombró el emperador Tácito porque él hubo nacido en este mes.
Diversos nombres:
- En croata se le llama rujan, mes rojo.
- En polaco wrzesien, mes en que florecen las callunas.
- En sirio uva, mes de las uvas.
- En Paraguay en guaraní se le llama Jasyporundy: Jasy significa luna y porundy, nueve.
- En chino jiu yue, mes nueve.
- En finés syyskuu, mes de otoño.
Datos curiosos
- La Segunda Guerra Mundial empezó y terminó por diferencia de días en septiembre. (1939-1945)
- La iglesia católica dedica el día 29 de este mes a los ángeles, festejando en especial a los arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael.
- En el Hemisferio Sur, Marzo equivale a septiembre, ya que se encuentran en primavera.
- La piedra de este mes es el zafiro.
- Sus flores son: nomeolvides, Gloria de la mañana y Aster.
- ¿Septiembre o Setiembre? Ambas grafías son correctas académicamente hablando pero en ciertos países como Argentina, Costa Rica, Perú y Uruguay el uso es, setiembre.
El destino y el tiempo
Cada mes de septiembre es recordado por algunas personas como una pesadilla, para otros significa el inicio de la primavera; regalar flores amarillas significa expresar su deseo a un futuro lleno de esperanza y paz, que la violencia y los conflictos vayan mitigándose. Las flores simbolizan la alegría, la amistad, el compañerismo, la representación del sol en nuestras vidas.
Este mes el mundo tiene algo para recordar, por ejemplo: en Chile el día 11 de septiembre de 1973 se produjo un golpe de estado que dio inicio a la dictadura militar que terminaría hasta el año de 1990. Ese mismo día pero en el año 2001 se perpetró en Estados Unidos de América el ataque a las Torres Gemelas.
Duelos que se enfrentan, onomásticos, el inicio de cursos escolares; supongo que para algunos de nosotros significa entre muchas otras cosas: la solidaridad emergida por la sociedad durante los terremotos del día 19 de septiembre de 1985 y del año 2017.
El recordatorio de la Batalla de Chapultepec el día 13 de septiembre, la firma del Acta de Independencia el día 15; la celebración de la Independencia de México el día 16 de septiembre y la consumación de la Independencia de México el día 27 de septiembre de 1821.
Durante mucho tiempo he escuchado que Septiembre es un mes que tiene una carga negativa tan efectiva que ha provocado grandes tragedias tanto mundiales como nacionales. Otros tantos sugieren que es simple coincidencia, quizá ambos tengan razón. Lo que es cierto es que este mes lo llevamos con cierto sigilo porque nos anuncia que el cierre de año se acerca a nosotros a pasos agigantados. Noveno mes que nos hace pensar en nuestro trabajo, acciones, voluntad como seres humanos; qué hemos hecho y qué nos falta por hacer.
“El tiempo se ha ido como agua, dice mi madre mientras platicamos como todas las tardes mientras tomamos una taza de café. Hace apenas unos meses el calor era insoportable al grado que se vendieron ventiladores al por mayor, de cualquier tamaño y precio, lo importante era sobrellevar el clima que ni siquiera permitía tolerar las noches sin tener las ventanas abiertas.
Septiembre nada deslucido nos ha brindado lluvias, dejos de frío que nos abalanzan a abrigarnos, prometiéndonos un otoño frío, lluvioso y con su hojarasca a pesar de todo llena de vida, ésta dará paso al invierno que prudentes esperaremos con todas nuestras expectativas sobre la mesa.
Durante este mes recordaremos ciertos edificios emblemáticos que desaparecieron durante el terremoto y que hoy son sólo imágenes que podemos ver en documentales: recordatorios constantes de aquel sismo que arrancó de raíz aquel México que aún gozaba de cierta inocencia. No sólo es una fecha que se piensa y se siente tan vívida sino que es un fiel recordatorio que la naturaleza se hace vivir cuando menos uno lo espera. Dos acontecimientos, una misma fecha con treinta y dos años de diferencia, distintos horarios pero al final el miedo y la esperanza se mantienen tan frescos como si apenas hubiera sido ayer.
Gracias por la lectura, ¡Sean dichosos!


