ucronicas 20

La utopía de la felicidad vacacional como remedio de la distopía de la tristeza o ¡Vamos a la playa oh, oh, oh, uh, oh!

Por Juan de Lobos.

Amables lectoras, queridos lectores. Esta semana de puente y con los días santos a la vuelta de la esquina, es imposible pensar en nada que no sea en vacaciones, alegría, descanso y lugares paradisiacos. Hay quienes ahorran durante meses, otros se endeudan para ir a la playa o a visitar a los parientes en ciudades lejanas. Lo importante  es disfrutar del viaje.

Pero, siempre hay un pero, a veces esa emoción se opaca por diversas razones, principalmente por las expectativas que creamos, sea idealizando el clima, los lugares a visitar o la bienvenida que esos parientes nos prodigarán al llegar al terruño.

Seamos sinceros, en contadas ocasiones, las expectativas son acordes a la realidad. Las carreteras atestadas, los precios por las nubes, los fraudes de los hospedajes y un clima al que le importa muy poco que nos quejemos amargamente porque no deja de llover.

Siempre he estado en desacuerdo con el turismo masivo, creo que es una de las industrias más sobrevaloradas y de las que menos beneficios dejan al lugar y a los habitantes del destino turístico, al contrario; es molesto, ruidoso, contaminante y encarece la vida de los lugareños.

La felicidad de unos, definitivamente es la infelicidad de otros. Sean amables, si piden u ofrecen servicios, respeten las creencias y tradiciones del lugar y hagan respetar sus propias tradiciones.

Esto me recuerda una película mexicana de 1981 (Semana Santa en Acapulco) protagonizada por Lucha Villa, Teresa Velásquez, David Reynoso y Luis Manuel Pelayo, bajo la dirección de Luis Alcoriza. En donde una familia dueña de una tintorería, decide pasar los días santos en Acapulco, frivolizando de cierta manera el significado de esas conmemoraciones religiosas. Las peripecias que viven durante ese viaje, nos permitirán recordar aquellas tantas vacaciones en familia, pero que de alguna u otra forma siempre bloqueamos y solamente recordamos lo agradable y bonito de lo vivido.

Esta recomendación la pueden ver en Youtube o en televisión abierta en estas fechas.

Sin duda en nuestra memoria siempre queda lo positivo, todo aquello que a pesar de las dificultades y diferencias, los temporales y la suciedad, los mosquitos, las enfermedades estomacales y las insolaciones; nos hace ver el vaso medio lleno y la experiencia tan enriquecedora y alegre que ya vamos planeando el siguiente viaje.

Solamente deseo que disfruten de su descanso, eviten los lugares demasiado concurridos y recuerden que siempre serán bienvenidos si cuidan y respetan el lugar que decidan visitar. Recojan su basura y hagan uso de los baños públicos y no de la vía pública.

Quedo de ustedes.

Cuando no se encuentra descanso en uno mismo, es inútil buscarlo en otra parte.

François de la Rochefoucauld, Escritor y político francés.

*El contenido de este texto no contiene I.A. y fue creado de acuerdo a los antiguos cánones de la escritura, a partir de un tema, un conocimiento previo, investigación y redacción.

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