Por LUIS DE LEÓN
Esta fue una semana muy complicada en el Estado de México. Soplaron AIRES MEXIQUENSES fuertes que generaron mucho alboroto, sobre todo en materia de seguridad. Las protestas de los mexiquenses, por falta de agua -si, ooootra vez- y por fallas en el ejercicio de la procuración de justicia causaron más protestas afectaron a toda la zona metropolitana, menos a los encargados de atender estos temas.
Y, por si fuera poco, las negociaciones por el tema de los presupuestos tanto estatales como municipales han sido uno de los temas que más han entretenido a las autoridades, mucho más que las protestas vecinales. No olvidemos que el 2024 dependerá en mucho de lo que se pueda hacer en el primer trimestre de año, antes de que la veda electoral les impida promocionar sus acciones, pues los trabajos continúan lo único que se detiene es la promoción.
Como lo habíamos comentado en entregas anteriores, la supuesta coordinación entre la CDMX y el Edomex es muchas buenas intenciones, pero hasta ahí, mucho AIRE y pocos resultados. Y es que la zona metropolitana padeció bloqueos y más bloqueos en las principales vialidades que conectan a ambas entidades tanto en la zona oriente como poniente.
La falta de agua en Ecatepec -que raro- ocasiono bloqueos en la vía Morelos, una de las más importantes de ese municipio y durante toda una tarde impidieron el paso de vehículos. Mientras el Periférico Norte -Boulevard Manuel Ávila Camacho, nombre oficial- en el municipio de Naucalpan, otro grupo de vecinos también decidieron bloquear por cuestiones jurídicas en contra de la Fiscalía MEXIQUENSE. En Tlalnepantla, el sindicato del Colegio de Bachilleres, también bloqueo la misma vía en sentido a la CDMX.
En menos de una semana, pues, bloqueos y más bloqueos. Y mientras, las autoridades estatales, siguen enredados en ver quien si y quien no se queda en su trabajo y a quien seleccionan para ingresar al gobierno del estado. Y los más afectados, como siempre, el ciudadano común que lo único que pretende es llegar a sus trabajos, escuelas o compromisos personales. Y si a eso le sumamos la lluvia, el frio y el tráfico por las compras decembrinas…
AIRES CHAPULINESCOS
Tiempos electorales son tiempos de ocurrencias y por supuesto de chapulines políticos, de esos que cambian de partido como de principios. Ocurrencias por las propuestas de campaña de los pre candidatos que con tal de agraciarse con el electorado son capaces de bailar, declamar, dizque cantar y por supuesto, tomarse la foto hasta con el gatito -aunque antes de la campaña lo patean al salir de sus casas-, con un afán mercadotécnico típico de la temporada.
Priístas que se rasgaban sus vestiduras y que ya no hallaron lugar en MORENA -aunque usted no lo crea si los han rechazados- andan desesperados para incorporarse al Partido del Trabajo, al Movimiento Ciudadano y -no se sorprenda- al partido más cotizado: el Verde Ecologista que ni es verde ni es ecologista, pero partido con recursos del Estado, por supuesto.
Muchos priístas y panistas ahora son verdes y no porque estén inmaduros -bueno, también- sino porque han caído como chapulines por todos lados para incorporarse al nuevo aliado del MORENA con el objetivo de alcanzar una candidatura a regiduría, a una sindicatura, a una alcaldía, diputación local o federal y por supuesto, el premio mayo, una senaduría MEXIQUENSE que está más que peleada y en donde hay más suspirantes que un concierto de Taylor Swift.
Un partido que estaba ya prácticamente casi desaparecido ha logrado resurgir y colocarse con amplias posibilidades de obtener un porcentaje de votos que le permita, no sólo mantener su registro, sino hasta su permanencia, se ha convertido en el receptor de tantos prófugos que diez columnas no alcanzarían para nombrarlos y hasta aquel que fuera candidato a gobernador por el PAN a finales del siglo pasado, ahora anda vestido de vergüenza, digo de verde, junto con su grupo de seguidores
A este paso, el PVEM está considerando seriamente en cambiar su logotipo y en vez del tucán, poner un chapulín.
AIRES DESAPARECIDOS
Ya pasaron dos semanas y ni la fiscalía estatal y ni la Interpol han logrado dar con el paradero del alcalde toluqueño Raymundo “N” quien sigue prófugo de la justicia. Muchos alcaldes mexiquenses han puesto sus barbas a remojar al ver que el hilo se rompe por lo más delgado y que, sin duda alguna, habrá más servidores públicos que empezarán a sufrir por las irregularidades administrativas que presentan en sus gobiernos.
Lo mismo en la zona sur del estado que en el oriente, los alcaldes andan preocupados por los desgarriates administrativos que han ocasionado y que, en la mayoría de las veces, han terminado con desvíos de recursos. Y no sería en los municipios con más recursos administrativos -los de la zona metropolitana de la CDMX y de Toluca- donde hay más irregularidades sino en los municipios más pequeños o alejados donde ocurren estas irregularidades.
La falta de preparación y conocimiento de los servidores es bastante preocupante. Pero más preocupante ver que el instituto encargado de ayudar y preparar a los servidores públicos en el área administrativa, IAPEM, está prácticamente desarticulado desde hace varios años y sus contactos digitales son nulos, desaprovechando las posibilidades tecnológicas.
Las universidades MEXIQUENSES pocas veces ponen énfasis en ofrecer cursos, seminarios o talleres para los encargados de la administración y cuando los hay, pocos se interesan en acudir, pues están más ocupados tratando de sacar la chamba que en prepararse para servir mejor, pues siempre está el riesgo de ser despedidos al terminar la administración, ante la falta de un reconocimiento al servicio profesional de carrera administrativo, aunque de ello, hablaremos en otra ocasión.
Que haya BUENOS AIRES y menos fríos para todos.


